Primera mención al fútbol en España el 10 de junio de 1876
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Lector,"|f«4n pronto pasan los momentos de ia vidí?j lü^de la alegri#v los de la íelici-d;¡d! ¡CuAn pronto! El tiempo lo devora todo* y si,,alguna ve¿ enconUamosá su paso flores y alegrías» esas flores se nunbUu en despojos y en triste re&Uded las alegrías Denlas funciones del Cristo ño qtiéda
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a. ;\ .Su recuerdo lo borraron ©iros recuerdos su novedad otras novedades, que la vida cuanto mas varia es, mas hermosa nospa rece. Ayer.llenaban el corazón, estruendo, ga-las y alegría; hoy el silencio» la quietud, la calma, lo invaden todo. ¿Porqué tan pronto se cambian las deco raciones del mundo, del sentimiento y de la humanidad?
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Frágiles y perecederos todos los resortes de la dicha JaJnsegura plaala de los mor tales se desliza continuamente en la sombra de 'lo desconocido; la criatura nó es más que un aeréolilo cuya carrera se pierde en la in. sondable inmensidad social,., Si alguna vez las ráfagas candentes de una atmósfera cargada con tos vapores del incienso y la adulación se inflaman para ilu-minar el paso del amor sobre la tierra, otras cual negra tumba, lodo lo ocultan y lo em-pañan lodo... Dichosos aquellos que ven reverbar en los cielos, el reflejo de su pasión. Dichosos. Yo no sé quienes ni cuantos han soñado que e n e l Campo, y á los acordes de la mú-sica, su espíritu volaba á través de un espa-cio llenó de luz, pero lo que si puedo ase gurar, es que, antes del nuevo dia Md<insas tinieblas envolvían otra vez su pensamiento y su corazón. Mas dejo ya lo que pertenece h la historia inédita de los que se han aprovechado de los festejos del aniversario ¿íe la capitula cion de los franceses en esta plaza, para en trar ellos en otras negociaciones de paz más halagüeñas, bajo «h punto de vista, que el amor es ei egoísmo de dos. ^Dejadles pasar, que confundidas sus al-mas van prendidas en el éter de los ríelos, siempre vognndo en un espacio azul é infini to, sin mas escollos que los celos, ni otro ga-vilán que el interés. Dejadles pasar!... que sí mañana descien-den del empíreo, rotas las alas y frió el co rnzon, tiempo tienen para maldecir su des-ventura y llorar su amor. La malicia enmadre de la-suspicacia Vusted es muy malicioso,<tacto? del alma ;
Lo Conozco en esa sonrisa imperceptible ; que frunce su VigotQ. ¡Vaya si lo esl
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Después del Campo, Jos salones del Casi-no, después de los salunes, Ja mar y los bu* ques ingleses, según es costumbre decirlo ahora. ¿
El Cctsino dioun concierto, según dicen, y los socios de la Tertulia probaron cierta luz, vente "como la esperanza-, Yo no oí Ir» música del primero, mas vi la luz de jas segundos. Obi é srreflejo las mujeres parecían es-meraldas ^de gran valorl Ya se sabe cuanto las favorécela media luz, esa luz vaga que ocultando todo loque esfao realza indefinidamente su hermosura de una manera misteriosa, provocativa, sensual... Usted me comprende aún cuando yo no Hit esplique muy bien. El eohciertOi como todas las Cosas agra-dables, fué de corla duración. fué un sueño» y con eso está dicho todo Sueño de oro sin duda alguna, que no puede apreciarse ert menos» cosas de tanto precio. ¡Ahí que hermoso metdlí Otra Ve¿ han Vuelto á visitarnos íoa ingle-ses. ¡Son tanamahlesl Caminan como cuatro, pisan como seis» y bebed como cincuenta* Por eso son la felicidad andando. Ellos no suspiran por ninguna niña, no ponen los ojos en blanco, no se rinden h ningUn cora-zón, } segün la firme sequedad desús pala-bras» creo que están blindados para el amor» como sus barcos. 4
Pescan, cazan» comen, fuman, pintan y juegan á la pelota, según su Uso y manera, y cuando en esta tierra no se sirVe para mas cosas» es lo mismo que no servir para nada. Para que se han hecho los Casinos» sino para ViVir en ellos la mayor parte de dia, discutiendo sobre el ministro Á ó B, pintan-do la política de este ó el otro país con colo-res terroríficos? Jugar mucho, leer mucho también El Pueblo ó el Siglo Futuro, fumar tabaco de contrabando;, volver locos á lus mozos con las campanillas y salir á los bal-cones fingiendo amor h las vecinas, esa es la vida, i la vida es esa. Todo lo demás es cursi, y de poco bis*
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